viernes, 28 de enero de 2011

Creación y pasión por la palabra...

LILIANA LUKIN


http://www.lilianalukin.com.ar/




Como un instrumento musical
pequeño -una armónica-
cabe entre las manos
y es el calor del aliento
el suave aliento pasando
lo que le dibuja melodías


así   brillante en huecos alineados
según la simetría de un panal
se desordena y posa
la idea de la cosa
que es mi  cuerpo
cuando supone amar.


Como una armónica
que imprevisible gime
latiendo más alto
de lo que se espera escuchar
y desciende - hiende- al murmullo 
del deseo de una música


así    en el hueco de las manos
-los labios penetrando en el metal-
vibro del aire porque no es sólo aire
y el temblor de los dedos
y la presión de las palmas
hacen de mi carne   carne
y de mi respiración         dulzura
soplos en el silencio
que buscan           no desamparar





II


Como una ciudad abandonada
donde está intacto
el aire de los muelles
y la música de las esferas
gira en la bruma de aguas que se van.


Suspendida e intacta
sin que el tiempo de las sirenas
que aún suenan cada hora
haya dejado vidrios rotos o basura:
una maqueta
de ciudad en movimiento


eso   impecable y sola
en la función prolija de nutrir
los canales y las fuentes
de mantener la red de luces viales
y el cauce de los tránsitos ausentes


a veces un desborde que limpia
restos o bien desbordes
provocados por la memoria
del exceso en el lecho de los ríos.


Ciudad abandonada   una
criatura a disposición pero bañada
por el misterio de la extrañeza
(la lejanía del contacto
entre una piedra y una mano)





III


Como una constelación
que vista desde la tierra supone
brillo y quietud - destello y suspensión
pero hormiguea y gira
acomodando su sonido
a un disimulado frenesí
así: clarísima y autónoma
sin detener nunca
cuerpo ni pensamiento
-el pensamiento del cuerpo-
actuando sobre un espacio
de sombra y luz
para sostener en el vacío
la consistencia
de polvillo
su carne estelar: piedra
en el aire
fuego en el centro
de la piedra
equilibrio para dibujar
a la mirada    formas
y mitos   a la imaginación


como una constelación
inventa su plenitud
en la armonía    así
deviene ella misma su estar
en la órbita de astros y satélites




ni necesaria ni inútil
su belleza no es otra
que la que figura una lente
(a miles de kilómetros) al ojo
deslumbrado:
        una nueva
combinación de cristales
donde lo real -otra vez-
brilla por su ausencia.





IV


Como un tren en la noche
dejando paisajes sin tocar
se acerca desde lo oscuro al día
asi en el lento vaivén sonoro
el rodar de una idea
hace su viaje destinada a llegar
entre siluetas más o menos inmóviles
al corazón de tus tinieblas.


Como un largo tren
cuyas luces son para el afuera
un faro soluble en el tiempo
del transcurrir entre dos puertos
asi va la vida sobre rieles
hacia un amparo elegido
como estación y como fruto
haciendo el centro del viaje
en aquello que estará a la espera.


Un tren en marcha
que de todos modos se detiene
aquí y allá en puntos necesarios
para la estrategia de avanzar.





V


Como un barco que hunde su materia  
para deslizarse en lo superficial
así   liviana en la profundidad
mi estela corta en dos el aire 
para abrazar en lo denso de la espuma
al amable navegante que hay en vos.


Así como un barco 
completo de su misma trayectoria
pone la brújula en un punto
que no es cercano ni lejano
sino que está al otro extremo
y es por eso suficiente
en la necesidad de llegar
está el secreto de las máquinas
que nunca cesan de construir
su música bajo los pies.


Apenas un barco: habitado
por extraños pasajeros
que no modifican la estructura
pero ocupan su lugar
en tránsito hacia una tierra prometida
eso: un barco que puesto a navegar
como por la mano de un niño
en el estanque
sueña con las aguas de este mundo:
un pez en su elemento
no sería menos feliz.


Así   surcando mares
y siempre a la proa de sí misma
en la inmensa noche
las más de las veces sin estrellar
“yo no quiero que nadie a mi me diga
cómo es de amarga y triste
la negra soledad ...”.


Como  un barco 
-cuya tripulación solidaria canta
para cubrir la tempestad-
cifra su dirección y lee en el viento
el sentido del viaje
así cubro las olas
con el placer antiguo de avanzar
hacia la lengua de tierra 
que cada vez
me ofrece un ancla y un camino.




  
VI


Como una lluvia de otoño
que ni refresca
ni aumenta el temporal
pero hace sonidos extraños
sobre las hojas caídas
y desplaza de su centro
de gravedad
el estado de las cosas


temblando de placer 
en la tibieza del dolor
y ardiendo al contacto 
con la piedra caliente
o helándose de igual
perplejidad

así  cayendo en ráfagas
de más o menos intensidad
según la furia
de un viento  secreto
y poderoso


creando arroyos de fuga
hacia adentro
y dejando espejos
de agua tranquila
para el trabajo de la infancia.


Como una larga lluvia
persistente
en el surco abierto
por los pasos
deja su hilo que nutre
o que perfora


así   ella formaba
de su propia materia
la imagen del llover
lloviendo en los seres
que adoraba
con ternura pertinaz
fugaz y eterna
en la repetición de su dulzura


una llovizna
eso   tras la cual brillan
en el aire cristales
o momentos
y todo seca en lo libre
del aire       su verdad
pero ha llovido:
                           no hace
ni frío ni calor
aunque un temblor
recorre
el saber que los amantes
guardan del olvido


como una lluvia





VII


Como una flor carnívora 
que cierra su corola al caer
la tardecita


ella
se cerraba
sobre una imagen 
de las cosas
y al abrir
brillaba húmeda una idea
la vulva de una rosa.


Como una flor carnívora
el fragor de la pelea
necesita
porque devuelve al tener
su justicia
y al querer la voluntad
de búsqueda     infinita


así
como una flor
para llegar a comprender
una vez y otra vez
lo cruel
ella
cerrando su corola al caer
la tardecita. 





VIII


Como una rama 
cargada de frutos balancea
al rumor del viento
al ritmo del rumor de un viento
su pesadez
su carga en liviandad
y no se deja caer


ni deja que caiga
aquello que de sí brotara


así  posadas en lo endeble
ellas hamacan su sentido
en la certeza del quiebre
más repentino cuanto más
pesado está el corazón.


Como la rama de un árbol
que sostenida en el vacío halla su ser
y olvida que caer es posible


así  al rumor de unas palabras
al rumor del rumor
de esas palabras 
ellas caminan en un hilo
y arman la red
haciendo del sonido un alimento
y del vacío una casa.


Como una rama balancea
sus frutos mientras mece
una y otra vez su humanidad
desprendida del árbol
y golpea
la ventana más alta de la casa


así ellas desprenden
posadas en lo endeble
el perfume de una idea  el transparente
perfume
de esos cuerpos maduros
que dan en las conciencias golpes de hoja
sacudidas levemente
por un amor que ondula
 -siempre ajeno-
entre sus brazos sabios
de inocencia y maldad.





IX


Como un grito
que se expande en el tiempo 
y continúa 
lejos del motivo
así ella era un sonido
independiente 
del impulso inicial
una fuerza que giraba 
en el oído
después de haber
caído ya el sonido


como un grito
desgarrada y haciendo
su herida en el vacío


así ella labraba
en el finito
contorno de los días
su diapasón de oro
y de granito: una boca
ardiendo.


Como un grito
llamando aguda
a iguales furias su voz
en la noche cortaba 
la niebla
y en el día abría
párpados que aún pueblan
la soledad 
de gritar.




Así
ella seguía siendo
más allá del cuerpo
despacito
volviendo al centro
del dolor
para  cerrar el sentido
al fin abierto

y avanzaba
en el aire del mundo
su delito
de levantar la voz


como un 
grito (...)




Fragmento de Construcción comparativa




Imagen de un poema de Retórica erótica...





¿Qué sería de mí si
hablara sólo como 

escribo, cribando en el
sentido y en la música
sin descansar?...Es
cribo para poder sólo
hablar
como vivo...
¿Y a quién decir
palabras más cerca
más al nombre de las cosas,
que a aquél con quien la metáfora está
al tacto y a la vista?
¿Qué sería de mí si construyera imágenes
sólo con palabras? Mi cuerpo habla como es
cribo, lo que vivo es de mirar y oír, de lo
que toco y me toca, alimento más, recibo.
Vivo. Necesito descansar ¿Qué sería de mí
sin descanso?


///
Si ésta es, también, la niña que ella
ha sido, y que le fue revelada cuando
ya había recorrido
la mitad del camino de su vida,
se entiende que una religiosidad
sea la única manera del ser.
Celebración a quien merece, para que
la ceremonia serenamente cubra el alma
que tanto cuesta desnudar.
Sorpresa de un cuerpo imprudente
que se entrega a un cuerpo prudente.
La prudencia como un modo secreto de cierta
fe: salvarse.
La niña que ella es inventa a la que ha
sido: melancolía y sensualidad
en la misma hoguera, en el mismo altar,
en el ritual para siempre oscuramente luminoso
¿Hay un templo más allá
de las palabras? Hay una escalera
que conduce al templo, y gira en el aire.
¿Hay una vida para las palabras
fuera del templo?



http://elmomo.zoomblog.com/archivo/2006/12/26/liliana-Lukin.html


Poemas, poetas...

   


Carlos Surghi, ya no una joven promesa 
sino una realidad de la poesía cordobesa.


De Mujeres enamoradas




Sí, llevar tu verdad a mi boca
como una pequeña esfera de cristal,
tragarla, masticar con cierta cadencia
y digerir lo transparente
sentir que baja por mi garganta
siendo el ópalo que me alimenta;
así te escucho; acompaño
con el río de humo entre mis dientes
el sabor amargo de lo que quise oír;
no te preocupes, sé muy bien que no es el veneno
apenas si  se parece al sabor de lo real;
recuerdo el tiempo de la sorpresa
cuando tus palabras para mí,
eran piedras trabajadas por el agua de tu insistencia;
yo rodeé con ellas mis muñecas
otras las até con vehemencia
a la fragilidad de mis tobillos,
y me descubrí inmóvil, un tanto excitada, perdida,
riendo para mí al perder mi equilibrio;
ahora el tedio, la moneda del ardor,
engorda la sombra de mi silueta,
me veo en él arrastrando promesas
largas frases en el fondo de una noche
de las cuales sólo quiero el delgado cordón
que de una vez por todas de vos me desate;
sí, llevar tu verdad a mi boca,
yo creí que el amor cambiaba todo esto,
creí que él en mí, así como si nada
"podía en cualquier tiempo
podía en cualquier sangre"
hasta escribir una sentencia, otro nombre.


http://elpimentero.blogspot.com/2007/05/mujeres-enamoradas.html




Alejandro Schmidt


Un poeta "de" y "en" Villa María 



Carne vacía

Así es que los días se van
sin nadie,
por eso me arranco el corazón
y tomo su agua deliciosa
todos corren tras el viento
sólo un animal
el borde de la noche
espera
por esa carne vacía
y animosa.

(de Oscuras Ramas)


El resto es literatura

Tuve tres bibliotecas
vendí una para casarme de apuro
otra para comer

a la tercera se la llevó

el fuego de confiar en las palabras


a vacíos estantes subo

y me cubro de cenizas.




(de El resto es literatura)




lunes, 24 de enero de 2011

Pier Paolo Pasolini: che senso ha scrivere?



Una domanda...che senso ha scrivere?

Parole, parole, ma non solo parole...

PIER PAOLO PASSOLINI 


Poeta. Provocador. Pasional



Poeta, novelista, cineasta, dramaturgo y ensayista italiano nacido en Bolonia en 1922.
Hijo de un militar fascista y una madre profundamente católica,
sus ideas siempre fueron de izquierda, llegando incluso a unirse por algún tiempo al partido comunista. A los diecisiete años se matriculó en la Universidad de Bolonia para estudiar Filosofía y Letras, y cinco años después publicó el primer libro de poemas.
Una etapa muy importante de su producción literaria se produjo entre 1954 y 1966 cuando publicó "Las cenizas de Gramsci",  "El ruiseñor de la Iglesia católica", "Poesía en forma de rosa",  y los ensayos "Pasión e ideología", y "La religión de mi tiempo".
Fue además un gran guionista y director de cine. Sus escritos sobre crítica social alcanzaron gran brillo con uno de sus últimos trabajos,"Cartas luteranas", en las que analizó la situación decadente de la sociedad italiana.
Fue asesinado el 2 de noviembre de 1975 en la ciudad de Roma.©



http://amediavoz.com/pasolini.htm#ABRO LA MAÑANA





Abro a la mañana de un blanco lunes... 

Abro a la mañana de un blanco lunes
la ventana, y la calle indiferente
roba entre su luz y sus rumores
mi presencia infrecuente entre las hojas.
Este moverme... en días totalmente
fuera del tiempo que parecía consagrado
a mí, sin regresos ni paradas,
espacio lleno todo de mi estado,
casi prolongación de la existencia
mía, de mi calor, del cuerpo mío...
y se ha truncado... Estoy en otro tiempo,
un tiempo que dispone sus mañanas
en esta calle que yo miro, ignoto,
en esta gente fruto de otra historia

Versión de Delfina Muschietti


Al príncipe

Si regresa el sol, si cae la tarde,
si la noche tiene un sabor de noches futuras,
si una siesta de lluvia parece regresar
de tiempos demasiado amados y jamás poseídos del todo,
ya no encuentro felicidad ni en gozar ni en sufrir por ello:
ya no siento delante de mí toda la vida...
Para ser poetas, hay que tener mucho tiempo:
horas y horas de soledad son el único modo
para que se forme algo, que es fuerza, abandono,
vicio, libertad, para dar estilo al caos.
Yo, ahora, tengo poco tiempo: por culpa de la muerte
que se viene encima, en el ocaso de la juventud.
Pero por culpa también de este nuestro mundo humano
que quita el pan a los pobres, y a los poetas la paz.
De "La religión de mi tiempo" 1961
Versión de Delfina Muschietti


domingo, 23 de enero de 2011